000-portada

La cara oculta de Radio Liberty

La influencia de los Werewolf en la creación de Stay Behind

Un temblor recorre la espalda. Se siente una cálida sensación romántica o se erizan los vellos de los brazos. Sea como sea la forma en que ese estímulo se presente, la emoción que sentimos al escuchar la radio tan solo es comparable a la de leer un libro. En líneas generales, los oyentes sintonizan estas emisoras y estaciones de radio para conocer las principales noticias del mundo y del país, pero también esperan una información amena, diferente y entretenida. Por ese motivo, todos sus sentidos están puestos en la voz del locutor mientras su imaginación y su narrativa los trasladan a un mundo construido por su mente.

Y es que las radios han sido quizás los dispositivos más importantes durante más de un siglo. Desde sus orígenes, a principios del siglo XIX, hasta los nuevos desarrollos de las últimas décadas, estos aparatos han proporcionado comunicación, entretenimientos y en muchas ocasiones, un cambio drástico en la vida de muchas culturas y la sociedad. Todas con una única misión, proporcionar al oyente, dentro de un marco teórico para su caracterización, información y un modo singular de evadirse del día a día. Sin embargo, hubo excepciones.

Es cierto que dentro de toda la gran variedad de contenidos que pueden ofrecernos los espacios radiofónicos, aquellos que generan menor audiencia en la programación, son los noticieros. Aunque es evidente que estos informativos ofrecen los acontecimientos y las claves de la actualidad de la jornada, la pregunta fundamental es la siguiente: ¿Por qué estos programas no son atractivos para los oyentes? ¿Por qué no alcanzan tanta audiencia como otros programas? Sin embargo, desde el 23 de marzo de 1959 hasta su clausura el 25 de mayo de 2001, hubo una emisora que rompió todos los esquemas establecidos y conocidos hasta el momento en este aspecto.

A través de sus seis transmisores de onda corta de 250 kW cada uno, Radio Liberty de Pals (Gerona, Cataluña, España), la mayor y más potente emisora anticomunista del mundo, financiada por la CIA y el congreso de los Estados Unidos, generó en esta franja informativa la escalofriante cifra de 70 millones de oyentes potenciales. Pero, ¿qué fue y en qué consistía la programación de Radio Liberty?

WEREWOLF: LAS RAICES DE RADIO LIBERTY

Alemania. Primavera de 1945. El Tercer Reich de Adolf Hitler se desmorona. Al oeste de sus fronteras, los ejércitos aliados de, entre otros países, los Estados Unidos y Gran Bretaña, presionan hacia el interior y ya ocupan buena parte del territorio germano. Al oeste, el Ejército Rojo de la Unión Soviética, que toca a las puertas de Berlín, ha arrasado todo a su paso desde que se puso en marcha la Operación Bagration en Junio de 1944; la apisonadora rusa no muestra merced, Stalin así lo ha ordenado.

Durante la conferencia de Yalta, celebrada en Febrero de 1945, las potencias aliadas ya daban por ganada la guerra, y por ende ultimaron la repartición del territorio conquistado una vez el conflicto bélico más devastador del siglo XX llegase a su fin.

Los líderes alemanes, entre ellos Heinrich Himmler, conocían muy bien la historia de su pueblo, en especial el espíritu de libertad que anidaba en el corazón de cada alemán, y no dudaron en adaptarla a sus necesidades.

Heinrich Himmler, Reichsführer de las SS.

No era la primera vez que la patria era invadida por potencias extranjeras; para citar algunos ejemplos se pueden evocar las guerras napoleónicas o las campañas romanas. En estos supuestos, y en muchos otros, se apela a antiguos héroes y modelos germánicos que desafían al ejército invasor. Quizás el máximo exponente ensalzado por la literatura alemana fue Arminio (o Hermann), el cual junto a sus hombres plantó cara a las legiones romanas de Publio Quintilio Varo y consiguió exterminarlas en la batalla del bosque de Teutoburgo.

A partir de este célebre icono germánico, además de otros que surgieron con posterioridad, numerosos autores crearon un depósito o base cultural desde la cual emergieron sociedades secretas u organizaciones de carácter nacionalista que dieron origen a la creación de una especie de milicias populares (Landwehr o Freikorps), a veces incluso autorizadas por el estado, para luchar contra las tropas que, después del conflicto bélico, se asentaban en suelo alemán para dominar al pueblo y ejercer la opresión y la represión contra las cuales se alentaba a rebelarse.

En el pleno ocaso del Tercer Reich, en septiembre de 1944, Himmler anunció la creación de la Volkssturm (milicia popular) y aprovechó la ocasión para afirmar que se quitaba el sombrero ante «los fanáticos luchadores de la libertad» de 1813, en una clara alegoría a los ancestros que, en suelo patrio, habían luchado con los medios a su alcance contra la potencia invasora.

Desfile del Volkssturm, la última esperanza defensiva de la Alemania de Adolf Hitler.

Una vez más, el régimen de Adolf Hitler acude a ejemplos históricos y a la literatura Völkisch (traducido del alemán: popular o relativo al pueblo, su cultura) para espolear a sus gentes y remover su conciencia para que empuñen las armas contra quienes pretenden coartar sus derechos y libertades. Para ello acuden al texto Wehrwolf, obra del autor Hermann Löns, donde se dibuja un arquetipo del partisano o guerrillero rural, al que se caracteriza como un hombre honesto que, forzado por la guerra, se ve obligado a abandonar su granja (o la ocupación que desempeñe) para formar grupúsculos clandestinos desde alejados reductos. Estos no dudarán en hostigar al enemigo (portador de valores y rasgos étnicos distintos a los propios), quien pretende destruir los valores y cualidades del pueblo alemán.

En su libro, Löns convierte a este tipo de guerrilleros en una especie de «hombres lobo», estrechamente vinculados a la tierra y al bosque. Sus acciones, en algunos casos muy violentas, fanáticas y sangrientas, según Löns, estaban bien justificadas, ya que los Wehrwolf (traducido del alemán: lobos de la defensa o lobos defensores) pretendían restaurar una situación donde prevaleciera la verdadera justicia popular, el imperio de la ley y el orden que se habían derrumbado debido a la presencia de un invasor extranjero.

Cabe citar que esta obra, reeditada en 1940, en una época moderna y en una Alemania también moderna, fue bien recibida por el público (se vendieron más de medio millón de ejemplares aquel año). Hoy se consideraría como un bestseller. De hecho, fue una de las obras más leídas de las primeras décadas del siglo pasado.

Der Wehrwolf, obra de Löns.

Con la reedición del Wehrwholf de Löns, Himmler y el Partido Nacionalsocialista tenían la excusa perfecta para dar carta blanca a sus guerrilleros clandestinos. Este texto fue «reescrito» para que lo estudiaran e interiorizaran los miembros de la nueva organización del Reichsführer alemán, y hasta se llegaron a publicar fragmentos de la obra en el diario por excelencia del régimen, el Völkischer Beobachter. El contexto también les resultaba propicio, ya que los aliados por el oeste y la URSS por el este, presentaban una infinidad de posibilidades para desarrollar las siniestras actividades de estos nuevos «hombres-lobo» de los años 40. Incluso llegaron a contar con una emisora de radio clandestina, Radio Werewolf, que plagaba sus emisiones de contenidos que oscilaban desde el más puro adoctrinamiento hasta la radiodifusión de órdenes con objetivos concretos contra los que había que actuar de forma brutal y contundente.

«El odio es nuestra plegaria y la venganza nuestro grito de guerra. Maldición al extranjero que tortura y oprime a nuestro pueblo, pero tres veces maldición a los traidores de nuestro propio pueblo que lo ayudan.»

Los nuevos Werewolf (denominación de la época) recibieron un mensaje de boca de los locutores de la mencionada emisora: «Cada individuo es su propio juez y el único responsable de sus propios actos». Es decir que, llegado el caso, cada persona estaba sola a la hora de elegir la manera de hostigar a las fuerzas enemigas que se acercaban; si ya habían rebasado la ubicación del guerrillero, también disponía de carta blanca para llevar a cabo cualquier argucia detrás de las líneas enemigas. Además de lo citado, Radio Werewolf animaba a sus oyentes a luchar contra el enemigo invasor, pero también contra los «traidores internos», incluso más allá de la derrota del régimen de Adolf Hitler.

Una creencia empezó a correr de boca en boca: «Con la lucha continuada conseguiremos que para las tropas de ocupación enemigas la vida sea un infierno». Tampoco se puede dejar al margen un fragmento de la emisión inaugural de Radio Werewolf para que el lector se pueda hacer una idea aproximada del lenguaje empleado por sus locutores: «El odio es nuestra oración y la venganza nuestro grito de guerra. Maldición al extranjero que tortura y oprime a nuestro pueblo, pero tres veces maldición a los traidores de nuestro propio pueblo que le ayudan», muestra patente que «el elemento podrido» de la sociedad alemana («cobardes» y “desertores”) debía ser castigado con más fuerza que el extranjero que ponía un pie en la amada patria.

Emblema asociado a los Werewolf.

La creación de la agrupación **Werewolf** no fue algo espontáneo, dejado a la libre voluntad de aquellos sujetos más fanáticos o de aquellas personas que no querían sufrir la opresión o la humillación de la derrota a manos de un enemigo «racialmente inferior» (como en el caso de los soviéticos).

Toda esta organización fue ideada desde los más altos estamentos del régimen alemán, donde hay que destacar personajes clave como el propio Heinrich Himmler, Gottlob Berger (jefe de las Waffen SS), el teniente general Von Voss (antiguo jefe de las guerrillas en el periodo de la República de Weimar), Hans Adolf Prützmann (director de operaciones Werewolf y verdadero jefe visible del Werewolf), Arthur Axmann (responsable de las Juventudes Hitlerianas, de donde se esperaba obtener la mayoría de los reclutas), Joseph Goebbels (Ministro de propaganda), Martin Bormann (secretario personal de Hitler), Robert Ley (jefe de Organización del Reich del Partido Nacionalsocialista y jefe del Frente Alemán del Trabajo), Ernst Kaltenbrunner (jefe de la Oficina Central de Seguridad del Reich) y Herman Goering (jefe supremo de la Luftwaffe), entre otros.

Heinrich Himmler con el SS-Gruppenführer Hans-Adolf Prützmann (dcha.).

Pero estos nombres solamente son la cúspide de una pirámide que se extiende, hasta llegar a los más de cinco millares de integrantes del Werewolf que llegaron a integrar el movimiento de resistencia (en su mayoría de las SS y las Juventudes Hitlerianas), desde jefes regionales del NSDAP hasta alcaldes de pueblos y ciudades ocupadas (o a punto de serlo) y otros escalafones intermedios, sin olvidar algunos cuantos civiles de corte fanático que también se sumaron al Werewolf.

Algunas mujeres participaron en el movimiento Werewolf. En la imagen, un instructor explica el funcionamiento de un Panzerfaust (arma antitanque).

No conviene dejar en el olvido que, durante la fase de preparación de todo el entramado de Werewolf, también se contó con nutrido elenco de historiadores, sociólogos, psicólogos, expertos en contrainteligencia y expertos en la lucha contra los movimientos antialemanes clandestinos con la intención de conformar una organización lo más sólida posible.

Muchos de los miembros que formaron parte del Werewolf hubieron de asistir a un curso especializado en las siniestras artes del sabotaje y el asesinato. Incluso se llegó a implicar a personajes como Erich von dem Bach-Zelewski, experto en la lucha antipartisana, para que, en compañía de otros especialistas, se elaborase uno o varios manuales formativos. El que finalmente vio la luz fue el Werewolf: Consejos para las unidades especiales. Los asistentes a estos cursos acudieron a centros especializados como, entre otros, los de Kloster Tiefentahl, Neusterlitz, Unter den Eichen, Wallrabenstein, Passau, Bresden o Koleschowitz (este último situado en Checoslovaquia).

A lo largo de las jornadas formativas, los alumnos eran instruidos en el uso de armas convencionales, explosivos, técnicas de sabotaje e infiltración, lucha cuerpo a cuerpo, manejo y mantenimiento de equipos de radio, empleo de venenos, así como en cualquier otra formación útil para llevar a cabo con la máxima eficiencia los encargos asignados. También se les grababa a fuego algunos lemas como: «Las órdenes deben acatarse a cualquier precio» y «En caso de desobediencia, el infractor será asesinado por sus propios compañeros». Una vez completada la formación, los nuevos miembros del Werewolf elegían el lugar de Alemania donde preferían «trabajar» y, días después, se les enviaba hasta allí para sumarse a grupos que ya operaban en el destino seleccionado por el alumno.

Un «niño soldado» alemán luce una Cruz de Hierro.

Llegados a este punto, se puede definir el movimiento Werewolf como una agrupación de individuos organizada que, con mayor o menor grado de adoctrinamiento a sus espaldas, pretendía causar el desorden, la confusión y el mayor daño posible a las tropas de ocupación (durante y después de la guerra), así como el ajusticiamiento de aquellos individuos que colaborasen con el enemigo o manifestasen su oposición abierta al régimen de Adolf Hitler.

A lo largo de su actuación, el Werewolf actuó contra objetivos como depósitos de material, alimentos, combustible enemigo, vehículos, e incluso se flirteó con la posibilidad de hundir barcos, pero también actuó contra individuos concretos, como fue el caso del alcalde de Aquisgrán, asesinado a sangre fría por «uno o varios desconocidos». A veces lo hacían de forma planificada, con antelación suficiente, pero en otras ocasiones lo hacían, según estableció Radio Werewolf, «siempre que surgiera una oportunidad, propiciada por cualquier método posible». Para llevar a cabo sus acciones, los miembros del Werewolf contaron con diversos lugares de avituallamiento ocultos en diferentes localizaciones de Alemania, en lugares apartados, bosques, etc., donde se almacenaban explosivos (como el célebre Nipolit), materiales para construir trampas incendiarias o explosivas, armas, detonadores, minas, munición y alimentos.

Comandos alemanes capturados durante una operación tras las líneas Aliadas a lo largo de la Batalla de las Ardenas son atados a postes para ser ejecutados tras comparecer ante un tribunal militar. Sentencia de muerte que también se aplicó a miembros del Werwolf pues se les aplicaba el tratamiento dirigido a espías y saboteadores.

El fin oficial del Werewolf se produjo por dos razones de peso. La primera, la limitada respuesta de los potenciales voluntarios para engrosar las filas del Werewolf y, la segunda, quizás la más importante, la falta de estima del gran almirante Karl Dönitz (sucesor de Hitler como líder de Alemania), que lo impulsó a radiar una nota durante las primeras horas del 6 de Mayo de 1945: «En virtud de la tregua proclamada (Alemania estaba a punto de rendirse a los aliados), pido a todos los hombres y mujeres alemanes que se abstengan de llevar a cabo cualquier actividad guerrillera clandestina. (ilegal), ya sea en el Werewolf o en cualquier otra organización, en los territorios occidentales ocupados por el enemigo (no se hizo alusión a los ocupados por la URSS), ya que estas actividades solo pueden ir en detrimento de nuestro pueblo».

El Grossadmiral Karl Dönitz, en el centro, con Albert Speer a la izda. y Alfred Jodl a la dcha., en el momento de la rendición de Alemania.

Esta segunda razón es la que nos impulsa a creer, con sólidos motivos, que Dönitz quería que las negociaciones de paz con los países vencedores de la Segunda Guerra Mundial llegaran a buen puerto, y el movimiento Werewolf podía ponerlas en peligro. Albert Speer, el que fuera arquitecto predilecto de Hitler y ministro de Armamento, apeló durante aquellas confusas jornadas de principios de mayo a generar un clima de paz y orden, ya que tampoco era partidario de este tipo de acciones clandestinas ahora que la guerra estaba a punto de concluir.

Entonces, muchos integrantes de Werewolf poco comprometidos con la causa o dubitativos, tras escuchar las palabras de Dönitz, desertaron de sus filas a pesar del riesgo que se cernía sobre ellos: una muerte más que segura por parte de los más fanáticos o de las fuerzas convencionales de la URSS, Estados Unidos o Gran Bretañaante quienes, en un intento desesperado por sobrevivir, se entregaron confesando su pertenencia al Werewolf.

Himmler, fiel al credo Nacionalsocialista hasta la fecha en que se suicidó (23 de mayo de 1945), dejó patente que cualquier miembro del Werewolf que se mostrara «blando» en sus acciones o flirteara con la capitulación, debía ser automáticamente «apartado». En el caso de aquellos integrantes a los que se les hubiese confiado el mando de varios individuos, que mostraran los mismos «síntomas», serían relevados del mando y serían sustituidos por otros hombres dispuestos a mantener la lucha. Por lo tanto, la puerta quedó abierta para que los sujetos más fieles al agonizante régimen de Hitler pudieran continuar su particular lucha contra el enemigo.

Desde el año 1944 hasta 1947, según lo recogido en la documentación oficial y en obras de diversos autores, es cuando se puede fijar el período de actuación del «oficial» Werewolf, es decir, las acciones desarrolladas por miembros o grupos que actuaban bajo el paraguas de la organización. Más allá de 1947, hasta finales de la década, se contabilizaron numerosos casos donde individuos en solitario perpetraron sus «trabajos» con clara influencia de las técnicas y procedimientos made in Werewolf.

Dr. El Franz Oppenhoff, alcalde de Aachen (Aquisgrán), fue asesinado por supuestos miembros del Werewolf, aunque otras Fuentes apuntan a integrantes de las SS y de las Juventudes Hitlerianas. Oppenhoff, considerado traïdor a Alemania y colaborador de los Aliados, falleció el 25 de Marzo de 1945 a los 42 años de edad.

Debe tenerse en cuenta que el movimiento Werewolf fue una fuente de inspiración para individuos que, bien en solitario o bien en grupo, atentaron con posterioridad contra objetivos considerados enemigos. A fecha actual se calcula que desde 1944 el Werewolf causó la muerte de miles de personas, ocasionó daños materiales que hoy en día podrían contabilizarse por millones de euros / dólares y sembró el terror allí donde se extendía la sombra de la organización. En determinadas partes de Alemania, los miembros de algunos grupúsculos se autodenominaron con nombres que, como el ejemplo aludido, son capaces de erizar el vello: Unternehmen Sterben (Operación Muerte).

En la actualidad existen casos documentados de acciones de clara inspiración Lobezno que han tenido lugar a lo largo de las diferentes décadas transcurridas desde la conclusión de la Segunda Guerra Mundial hasta bien entrado el siglo XXI, no solo en Alemania sino también en otros puntos del planeta. Detenciones en los años 50 y 60 del siglo XX de antiguos miembros del Lobezno que garabateaban consignas en lugares públicos con el propósito de animar a los demás a la lucha, mediante el subterfugio, contra el enemigo.

Sujetos radicales hartos de la opresión ejercida por la RDA en la patria a lo largo de los años 70, 80 y 90, desarrollaron acciones subversivas que se tradujeron en actos violentos y asesinatos. E incluso con la proliferación de Internet, a finales de los 90 y principios de 2000, se llegaron a emplazar en algunos sitios web listas negras de objetivos que debían atacarse, con el fin de resucitar el viejo movimiento Werewolf.

Este movimiento, el Werewolf de origen alemán, también tuvo sus homólogos en otras naciones con ciertas similitudes a lo largo de la historia. Pero si algo ha quedado patente hasta nuestros días, es que sí puede considerarse como uno de los gérmenes impulsores o inspiradores, junto con otros movimientos similares, de organizaciones como la Red Stay Behind, cuyos efectos han quedado patentes a lo largo de otra guerra, la denominada Guerra Fría, y que contaron entre sus filas con antiguos miembros del NSDAP y del Werewolf expertos en la lucha anticomunista.

El ejército secreto de la OTAN

Recién terminada la Segunda Guerra Mundial, inmediatamente comienza otro conflicto bélico no armado y que perduraría hasta el año 1991. Esta lucha sería conocida como la «Guerra Fría», un enfrentamiento político, militar, social, económico e informativo que enfrentó al bloque de Occidente (occidental-capitalista) liderado por Estados Unidos, y al bloque del Este (oriental-comunista) liderado por la Unión Soviética. Sin embargo, mucho antes de que diera comienzo esta página de la historia militar, el primer ministro de reino unido Winston Churchill ya dio la voz de alarma en diversas ocasiones manifestando abiertamente que los ejércitos del este liderados por el dictador soviético Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, más conocido como Iósif Stalin, pretendían tarde o temprano invadir Europa. Al parecer, no solo tenía razón, sino que sus palabras no quedaron en saco roto.

Silendo Libertatem Servo, el lema de la Red Stay Behind y la Gladio que protegería Europa ante una posible invasión de la Unión Soviética.

El 4 de abril de 1949, en Washington, se crea una alianza militar-intergubernamental con sede en Bruselas y que tenía como objetivo defender a cualquiera de los estados miembros de un ataque proveniente de una potencia externa. Esta coalición es conocida como la Organización del Tratado del Atlántico Norte (en anglès: North Atlantic Treaty Organization, NAT; en francès: Organisation du Traité de l’Atlantique Nord, OTAN), també anomenada l’Aliança Atlàntica.

QUÉDATE ATRÁS RED

En este momento, se pone en marcha toda una maquinaria militar, propagandística, de espionaje y terrorismo sin precedentes. Por un lado, la OTAN para combatir y derribar el bloque comunista durante la guerra fría, reparte por medio mundo, estaciones de radio que supuestamente tenían como objetivo inundar los países que se encontraban más allá del telón de acero con propaganda anticomunista. Las invisibles guerras de las ondas se caracterizan especialmente por su increíble naturaleza ofensiva: si tratas de silenciar mi emisión me moveré a otra frecuencia mientras trato de interceptar tus retransmisiones propagandísticas. Por otro lado, la Organización del Tratado del Atlántico Norte, despliega lo que a posteriori sería conocido como El ejército secreto de la OTAN, la Red Stay Behind o la Operación Gladio, cuya existencia fue reconocida por el Primer Ministro italiano Giulio Andreotti el 24 de octubre de 1990, y que estaban financiadas por la CIA y el M16.

Este operativo fue puesto en marcha por organizaciones secretas de varios países de la alianza Atlántica, listas para actuar en caso de que un enemigo atacara su territorio. En este caso, los movimientos de partisanos y de la resistencia, cuyos miembros en su gran mayoría habían pertenecido al Partido Nazi o a las temidas SS y que no fueron juzgados, pero si reclutados y reasignados a nuevas tareas después de la Operación Paperclip (20 de julio de 1945), fueron repartidos por todo el bloque del Este a la espera de nuevas órdenes.

Tenían la labor de actuar como espías detrás de las líneas enemigas e incluso, ir mucho más allá. Las operaciones podían cubrir pequeñas zonas o tener la capacidad de poder reaccionar ante la conquista de todo un país y estaban dirigidas desde la OTAN por Reinhard Gehlen, general en la Wehrmacht de Adolf Hitler durante la Segunda Guerra Mundial, con el puesto de jefe de contra-inteligencia en el Frente Oriental.

Reinhard Gehlen.

NORMANDÍA

Estos soldados clandestinos, listos para actuar, eran activados mediante mensajes de radio encriptados. Los Estados Unidos volvían a seguir la misma táctica que habían utilizado durante el Desembarco de Normandía. A través de sus servicios especiales, la BBC radiaba al continente mensajes regulares para alertar a la resistencia francesa acerca del día exacto del desembarco. Uno de aquellos versos, cuya autoría se acuña al célebre poeta Paul Verlaine, fue emitido el 1 de junio:

«Los sollozos largos de los violines del otoño…»

Los franceses, miembros de la resistencia que reconocieron en el acto la Chanson d’automne (Canción de otoño), contuvieron el aliento. ¡La liberación de Francia se presume próxima! La segunda parte de ese esperado mensaje tuvo que esperar hasta pasadas las 21:00 horas del 5 de junio de 1944. ¡La invasión está a punto de comenzar!

«… Versen (Bendicen en el original) mi corazón con una languidez monótona».

La resistencia, tanto en Francia como en otras naciones ocupadas por las tropas germanes, empleó la radio para transmitir o recibir información de vital importancia.

¡Quién lo iba a decir! ¡Un simple fragmento de un poema simbolizaba el inicio de la invasión! Tras escuchar el mensaje en clave, centenares de miembros de la resistencia francesa, en el área de Normandía, desempolvan sus armas y abandonan sus escondrijos para dar comienzo a una amplia operación de sabotaje. Cualquier instalación relevante o red de comunicación alemana debe ser hostigada o puesta fuera de servicio lo antes posible para facilitar la labor a las tropas angloamericanas que, en cuestión de horas, llegarán a Francia.

Integrantes del Ejército Secreto de Churchill. Una fuerza de combatientes secreta, integrada también por civiles, lista para atacar al enemigo en caso de producirse la temida invasión alemana de las islas británicas. (Spetisbury Auxiliary Unit Patrol, de Dorset).

En este caso los mensajes de radio, camuflados en simples programas de economía, deporte, política, música o ocio, solo podían llegar de una emisora que no pudiera ser interceptada. Situada en un lugar estratégico, lejos de las líneas enemigas, bajo protección de un gobierno altamente anticomunista, y que tenía en su territorio bajo su mando a la mayor de las redes Gladios. Un lugar que albergara suficiente potencia y con la pantalla del mar de fondo, para permitir que los rebotes en el agua de la señal de onda corta traspasaran el telón de acero y así alcanzaran mejor los territorios soviéticos. Tan solo había un transmisor que cumpliera con estas características. La emisora anticomunista más importante del mundo: Radio Liberty de Pals.

ESPAÑA: CENTRO DE OPERACIONES

Supervisada por el National Committee for a Free Europe (Comité Nacional para Europa Libre) fundado en 1949 en la ciudad de Nueva York, y subvencionada por el Congreso de los Estados Unidos, la CIA y fondos privados (en diversas ocasiones la emisora negó su conexión con la CIA, una acusación que se haría en más ocasiones y aseguraba que su tarea era meramente «informativa y cultural»), Radio Liberty en un primer momento debía ser emplazada en las islas Azores. Sin embargo, el gobierno de Portugal pedía una gran cantidad de dinero por los terrenos y finalmente las negociaciones no llegaron a buen puerto. Es en este momento cuando el primer ministro británico, Winston Churchill vuelve a interceder en esta operación.

En este caso, insta al presidente de Estados Unidos y ex general de la II Guerra Mundial, Dwight Eisenhower, para que negocie con el gobierno del jefe nacional católico español y que este acceda a cederle no solo protección sino, además, un lugar idílico y lejos de cualquier peligro para poder construir la mega estructura que sería el corazón de la Operación Gladio. El lugar escogido fueron unos terrenos de más de 300.000 m² que los americanos compraron y después cedieron al gobierno Español a la Playa de Pals.

La Playa de Pals antes de la instalación de la emisora, 1956. Radioliberty.org.

El Gobierno Norteamericano accedió en 1953 a gobernar conjuntamente con su régimen fascista a cambio de unas migajas de tecnología, la entrada a la UNESCO, ayuda económica, misiles, y asegurándose a su vez la implantación de bases militares norteamericanas en territorio español, como la base LORAN. situada en l'Estartit (Torroella de Montgrí) o la base de vigilancia aérea EVA 4, ubicada en Roses y que tenía contacto directo con la base de Torrejón de Ardoz. Ambas, a escasos km de Radio Liberty, con lo cual se aseguraban que la punta de lanza de estas redes clandestinas al otro lado del telón de acero estuvieran protegidas y custodiadas en todo momento. No obstante, había un trasfondo más oscuro.

Playa de Pals, antes de la llegada de Radio Liberty de 1956.

El escritor Daniele Ganser hace referencia a esta relación idílica entre la España fascista de Franco y las «avanzadas» democracias occidentales en su libro Los Ejércitos Secretos de la OTAN, en concreto al capítulo 8 llamado «La Guerra Secreta en España»: Washington y Londres, que no habían tenido ningún escrúpulo en permitir que el general Franco acabara con la República Española, tampoco tuvieron la menor objeción en establecer una alianza con el Caudillo, haciendo tabla rasa con la dictadura. No obstante, hay que entender que después de la Segunda Guerra Mundial, el único país de Europa que no había sucumbido al comunismo era la España de Franco. Por este motivo comienzan las negociaciones con él. Pero, ¿por qué tomarse tantas molestias por una simple emisora de propaganda?

Playa de Pals y Begur antes de 1955. Autor: A. Campaña y J. Puig-Ferran, mediante distribuidor A. Fabregat. Postales Costa Brava.
Pals y la playa de Begur, antes de Radio Liberty.
Begur y Playa de Pals. Ediciones Carrera nº 1811. Colección de postales Costa Brava.

GLADIO

Las confesiones de un miembro del servicio militar secreto belga, André Moyen, pusieron de relieve que agentes españoles de la inteligencia militar franquista habían estado implicados totalmente en el manejo de la red española de Gladio. Carrero Blanco, quien creó vínculos con los ejércitos terroristas de Gladio, los utilizó como una especie de experimento de terrorismo de Estado a baja intensidad con el objetivo de perseguir la disidencia en las universidades españolas y en otros frentes, incluidos los sindicales.

Una pieza perfecta para los objetivos e intereses de la CIA a la hora de controlar los movimientos comunistas y de izquierda españoles. La red Gladio en España fue conocida como los GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación), el CSID (Centro Superior de Información de Defensa), el SECED (Servicio Central de Documentación) y el CNI (Centro Nacional de Inteligencia). El mismo Moyen había participado directamente en la Operación Gladio y en misiones secretas contra los partidos comunistas de numerosos países.

Radio Liberty se convirtió en un enemigo a batir. Cada párrafo, cada verso debía ser milimétricamente estructurado y revisado, para que aquellos que escucharan las emisiones y tuvieran que descifrarlas mediante una guía de «códigos de asalto» no tuvieran ningún problema.

Vista general, 1995. Radioliberty.org.

LATIDOS DE LIBERTAD

Su programación era minuciosamente confeccionada y organizada en los estudios de Munich. Al estar estos cerca del telón de acero, los servicios de contra-inteligencia eran un activo muy valioso, sobre todo a la hora de crear el contenido que sería supervisado por Estados Unidos y a posteriori reenviado a Radio Liberty para su emisión en más de 16 lenguas (Send la russa, la única que ocupaba la franja horaria completa de 24 horas). Un triángulo altamente efectivo y peligroso.

Esto lo sabían los soviéticos, y Radio Liberty se convirtió en un enemigo a batir. Cada párrafo, cada verso debía ser milimétricamente estructurado y revisado, para que aquellos que escucharan las emisiones y las tuvieran que descifrar mediante una guía de «códigos de asalto» no tuvieran ningún problema. Esto también explicaría por qué Radio Liberty nunca podía dejar de emitir. Una parada en su programación equivalía a un mensaje incompleto, un mensaje incompleto equivalía a una orden que no se llevaría a cabo por falta de información.

Inicio de programa radiofónico en ruso. Radioliberty.org.

Un claro ejemplo de lo que significaron y cómo actuaron los estudios de Múnich, lo encontramos en la secretaria Heidrun Hofer, quien, siendo trabajadora en el Departamento IV del BND (la agencia de inteligencia exterior alemana, vinculada con la Red Stay Behind), es reclutada por la STASI en 1970. Conocidos como los «agentes», estos se preparaban para una invasión de los ejércitos del Pacto de Varsovia. Documentación perteneciente a los servicios secretos polacos desclasificada en 2007 proporciona detalles excepcionalmente interesantes, como el alcance, la potencia o el número de agentes de algunas de las estaciones situadas en la Alemania Occidental, pertenecientes al Bundesnachrichtendienst (BND), los servicios secretos de la RFA.

LA VOZ OCULTA DE RADIO LIBERTY

Tal y como se plantea el fenómeno de los mensajes encriptados, da la impresión de que se trataba de algo muy complejo, pero como veremos era una tarea bastante simple. Siguiendo una tabla de equivalencias o códigos de asalto, el proceso de encriptación consistía en primer lugar en la asignación de una letra a una palabra de un verso concreto de un programa radiado. El agente encargado de esta tarea sabía de antemano la programación, el día concreto y la hora exacta a la que debía estar escuchando. Una vez hubieran pasado los días y el mensaje estuviera completo, este se encargaría de escribir el contenido a máquina y hacérselo llegar al resto de células durmientes. Sin embargo, a día de hoy, los códigos exactos que engloban el proceso de Radio Liberty son del todo desconocidos.

Sala Ampex, 1970. Radioliberty.org.
Sala de seguridad, 1970. Radioliberty.org.

Después de los escándalos por la distribución de documentos secretos de WikiLeaks y las revelaciones de Edward Snowden en 2009, mucha información secreta salió a la luz, como la forma de operar con máquinas de escribir y la forma de enviar mensajes codificados. Tal como expresó el ex agente de Inteligencia soviético Viktor Suvorov, en una entrevista con Boris Maksimov para la BBC de Rusia: «Se escribía a máquina una única copia. Luego se entregaba a un especialista en cifrado; él hacía una copia del documento en microfilm, que se colocaba en contenedores especiales con ácido. Estos contenedores se colocaban en maletas diplomáticas; si alguien intentaba apoderarse de la maleta, el correo liberaba el ácido con un botón y destruía el microfilm. Si el maletín llegaba con seguridad a la Unión Soviética, se nos avisaba y debíamos destruir el original», explicó Suvorov.

Sabiendo que desde las instalaciones de Pals no se elaboraba ningún programa ni se emitía en directo, ¿por qué escoger a ciertos empleados que habían sido víctimas del comunismo o del fascismo y que hablaran diversos idiomas?

Cabe destacar especialmente que de los casi 300 trabajadores con los que contaba la emisora en sus inicios, casi ninguno de ellos sabía de este trasfondo de Radio Liberty, aunque algunos nos han relatado que sospechaban que no era una emisora normal y corriente. No obstante, otros, aquellos que tenían un perfil más concreto, finalmente han reconocido estar al corriente de su vinculación con Gladio y conocer la existencia del contenido de los programas que se emitían.

De hecho, cada espacio era minuciosamente escuchado y transcrito a máquina, y si en algún momento se mencionaba algo de España tenían una línea telefónica directa con el despacho de Franco, al cual le informaban de dicho contenido y este decidía si activaba sus ejércitos secretos Gladio para una contraofensiva. Algo que nos hace sospechar que, quizás aquellos que tenían este cometido, eran en cierta manera miembros de Gladio y que una vez transcritos todos los programas además de mandarse por las ondas, los textos se enviaban a direcciones postales francas donde alguien debía recibirlos y desencriptarlos.

Entonces, y sabiendo que desde las instalaciones de Pals no se elaboraba ningún programa ni se emitía en directo, ¿por qué escoger a ciertos empleados que habían sido víctimas del comunismo o del fascismo y que hablaran diversos idiomas? ¿Por qué no coger a simples operarios que pusieran en marcha las emisiones? Quizás esta sea la respuesta. Algo que en un principio pudiera parecer irrelevante, nos llevó a plantear ciertos interrogantes realmente curiosos, como la vida de las personas implicadas en el funcionamiento y mantenimiento de las emisoras, como el origen y pasado de aquellos que escucharon todos aquellos programas durante horas y horas.

LOS PERFILES DE LOS EMPLEADOS

Sin lugar a dudas cualquier misterio con una base sólida despierta el interés inmediato de cualquier individuo que se tope con él por azar. Y los habitantes de la población costera de Pals no tardaron en darse cuenta de que aquello no era normal. Desde la adquisición de los terrenos en 1958 y desde que comenzaron las obras de construcción del edificio principal, con la primera carretera asfaltada que unía la población de Pals con la playa, con los gigantescos hangares que contenían seis transmisores de onda corta de 250 kW cada uno y generadores diésel que aseguraban que las instalaciones no dejaran de funcionar nunca.

Con la estación eléctrica que podía proporcionar electricidad a una población entera, con la valla perimetral diseñada y construida por el servicio secreto israelí, más conocido como el Mossad, o con las inmensas antenas distribuidas por las 33 hectáreas de terreno de las cuales, las más pequeñas alcanzaban los 78 metros de altura —las dos más altas, situadas en los extremos, llegaban a los 165 metros—, Radio Liberty se convirtió en un auténtico hervidero de especulaciones y elucubraciones. Una pieza perfecta para los servicios de inteligencia de Estados Unidos. Si quieres esconder un secreto, ponlo a la vista de todos. Pero el verdadero secreto, el verdadero motor de esta emisora de libertad eran algunos de sus empleados.

Desde su primera emisión el 23 de marzo de 1959, con la mítica frase «Habla Radio Libertad» hasta la última, el 25 de mayo del 2001, por las instalaciones de Pals, pasaron auténticos personajes dignos de libros de historia. Hemos podido contactar con algunos de ellos y esto fue lo que nos explicaron. Cabe destacar que por encima de todo salvaguardaremos el anonimato.

1

El empleado número uno ingresó a trabajar a Radio Liberty después de la Segunda Guerra Mundial. Estuvo preso en un campo de concentración en Ucrania y cuando las tropas alemanas los liberaron, fue reclutado y prestó servicio durante el enfrentamiento militar como integrante de la temida fuerza aérea nazi, la Luftwaffe, comandada por Herman Goering.

Cuando los aliados llegan y liberan Berlín él decide venir a España. Gracias a su pasado y a la gran cantidad de idiomas que conoce, entra a trabajar como intérprete y traductor en Radio Liberty. Este trabajador reconoció la existencia de Gladio y su vinculación con la emisora de Pals, además, aseguró que la emisora tenía una doble función: como escudo para parar las fuerzas invasoras y como lanza, para liberar los pueblos oprimidos. Curiosamente el emblema de la Red Stay Behind es un escudo y una espada. ¿Quería revelarnos algo con este símil el traductor de Liberty?

2

El trabajador dos fue otro de los intérpretes de Radio Liberty en sus inicios. En este caso, entre técnicos alemanes y norteamericanos. Tenía un pasado similar al del trabajador uno pero sin haber llegado a combatir durante la Segunda Guerra Mundial. Hijo del director de la Biblioteca Nacional de Budapest, al morir su padre, él y su familia se convierten en refugiados políticos, y cuando tenía siete años le ofrecen la posibilidad de venir a España, pero con la condición de que estudiase en el Colegio Alemán de Barcelona.

Allí, sería adoctrinado en los ideales del nacionalsocialismo. Se conoce que tenía inclinaciones políticas afines con el partido terrorista croata Ustacha, dirigido por Ante Pavelic e íntimamente ligado al Partido Nazi. Incluso su hijo, el cual también fue trabajador de Radio Liberty, nos explicó cómo en diversas ocasiones asistía con su madre a reuniones que su padre mantenía con exmiembros del Partido Nazi.

En su casa se recibía periódicamente la publicación estadounidense anticomunista titulada Common Sense. Sus familiares también nos explican que tenía un diploma o placa en una pared donde el dirigente de la Ustacha le agradecía sus servicios. Fue después de una visita de la policía secreta que aquella mención desapareció. Además, era íntimo amigo del director en aquel momento de la emisora. Un lujo del cual no todos podían presumir. Hasta el fin de su carrera en Radio Liberty, mostró abiertamente su parte más dura contra el comunismo.

3

El empleado tres, fue lo que a día de hoy se conoce como una niña de la guerra. Pasó parte de su infancia en la Unión Soviética y ejerció en Radio Liberty como intérprete y traductora debido a la gran cantidad de idiomas que sabía, y siempre se mostró a favor del comunismo. Tanto es así, que el propio Santiago Carrillo venía a pasar los veranos en su casa de Palamós.

4

El empleado cuatro entró a trabajar en las instalaciones durante los últimos años de Radio Liberty como Técnico Superior en Telecomunicaciones y jefe de turno. Desde el primer momento supo que no era una radio normal y corriente, pero él se limitaba a hacer su trabajo y a no hacer preguntas. Sin embargo, nunca entendió por qué no podían dejar de emitir, ni el porqué de la cantidad de informes y explicaciones que tenían que dar si eso sucedía.

En una ocasión en que salvó una de las emisiones recibió una carta del propio presidente Clinton agradeciéndole tan encomiable tarea. Señaló además a varios compañeros por sus perfiles como posibles candidatos de la red Gladio.

Él recordaba cómo, cada año, varios agentes del FBI le hacían una entrevista a él y a otros compañeros en la que se desvelaban secretos de su vida íntima y pasada que él nunca reveló, y recordaba una frase que estos agentes solían repetir: «si nos cuentas la verdad y no mientes en nada de lo que sabemos, todo irá bien». Igualmente, recordaba otra conversación con un compañero más veterano que él en la emisora de Pals, que se encargaba de todo el mantenimiento de las antenas, en la que este le dijo: «si te contara todo lo que sé, tendríamos problemas graves».

5

El empleado cinco, también entró a trabajar en las instalaciones cuando esta daba sus primeros pasos como intérprete. Lo curioso de este perfil es que cada vez que llegaba un barco soviético al puerto de Palamós, sus tripulantes iban a buscarla a su casa. La pregunta es ¿quién desde los países del Este les informaba de a quién tenían que ir a buscar y por qué? Recordemos que trabajaba en una emisora que intentaba derrocar el régimen comunista con lo cual, mantener conversaciones con ciertas personas podría considerarse traición.

El verdadero objetivo de las redes Gladio era mantener un estado de tensión en los países del Este, ir en contra de los movimientos de izquierda y dar las justificaciones para el establecimiento de gobiernos de derecha favorables a EUA.

LAS SECUELAS DE GLADIO

Muy pronto quedó en evidencia que el verdadero objetivo de las redes Gladio era mantener un estado de tensión en los países de Este, ir en contra de los movimientos de izquierda y dar las justificaciones para el establecimiento de gobiernos de derecha favorables a EE.UU. Pero Gladio pronto se extendió como una telaraña a países que estaban fuera del conflicto bélico conocido como la Guerra Fría, llegando incluso a cruzar el Atlántico. Durante casi 60 años se perpetraron auténticas masacres.

Algunas de las acciones insurgentes y terroristas que sus integrantes llevaron a cabo fueron: En Italia, las masacres de Peteano en 1972, de la Piazza Fontana en 1969, de la estación de trenes de Bolonia en 1980, el fallido Cop Borghese en 1970 y el asesinato del primer ministro Aldo Moro, llevado a cabo por las Brigadas Rojas en 1978. En 1967 en Grecia, las fuerzas de Gladio estuvieron involucradas en el golpe de Estado que inició la Dictadura de los Coroneles. En Turquía, la Contraguerrilla (Counter Guerrilla), nombre de la rama turca de Gladio, se relacionó con la masacre de la plaza de Taksim en 1977 en Estambul, y también con el golpe militar de 1980.

En España, miembros de la rama italiana de la Operación Gladio participaron en los sucesos de Montejurra durante la Transición. Estuvieron profundamente infiltrados en los mecanismos de la España franquista y del conjunto de la Transición. Igualmente algunos autores indican que el Caso Scala (montaje policial-judicial desatado contra las organizaciones anarquistas españolas) en enero de 1978, y bastantes de los atentados efectuados por los grupos ultraderechistas, fueron también apoyados, cuando no orquestados, por Gladio.

Presencia en España

España tuvo núcleos en San Sebastián, Barcelona, Madrid y las Islas Canarias. Pero quizás la noticia más importante en relación con estas redes clandestinas se daba a conocer el 27 de abril de 2013, cuando La Vanguardia publicaba un artículo donde Andreas Kramer, de 48 años e hijo de Johannes Kramer —un oficial de los servicios secretos alemanes (BND) que trabajaba para los grupos terroristas de la OTAN (Gladio-stay-behind)—, aseguraba que su padre le confesó que fue el autor no solo de la mayoría de los 24 atentados con bomba registrados en el Gran Ducado entre 1984 y 1985, sino también del atentado terrorista más mortífero de la Alemania de posguerra: el del Oktoberfest de Múnich, el 26 de septiembre de 1980, con 13 muertos y 213 heridos, una carnicería nunca aclarada con niños entre las víctimas y muchos miembros amputados.

LOS VERDADEROS HÉROES

Todo lo hasta ahora expuesto sobre la naturaleza de las instalaciones de Pals, no son elucubraciones ni supuestos hechos. Todo lo aquí relatado ha sido contrastado y corroborado por empleados de Radio Liberty y diversas fuentes informativas. Por otro lado, sería imposible detallar todos los atentados y victimas inocentes que sucumbieron a esos mensajes encriptados que llevaron a la Red Stay Behind a ser implacable, más aún cuando a día de hoy muchos órganos gubernamentales niegan toda esta información. 

Sin embargo, más allá de todo esto, los verdaderos héroes, los verdaderos libertadores fueron aquellos que durante toda su vida se volcaron en cuerpo y alma con esta emisora anticomunista porque creían en la libertad y en una vida más justa para todos los seres humanos. Nunca debe olvidarse lo que fue Radio Liberty ni lo que significó para el resto de Europa, como tampoco debe olvidarse a ninguno de los empleados que en algún momento de su vida, por breve que fuera, pasaron por las instalaciones de Pals. Europa les debe eterno agradecimiento.

RECLAMA LA PROTECCIÓN URGENTE DE RADIO LIBERTY

Necesitamos tu apoyo para proteger la memoria histórica y el patrimonio industrial de la Playa de Pals.

¿Te ha gustado este artículo? Ponte al día con nuestro boletín, suscríbete aquí.


Gracias a Francesc Mányik, a Vannesa Mányik y a Vladimir Borachock por su incesante labor en la recopilación de información, así como a otros tantos amigos que quieren permanecer en el anonimato. Y gracias a José Luis Roche y Clara Feliu por su encomiable labor en esta investigación.


Artículo escrito por Daniel Ortega del Pozo: Escritor e investigador; Jorge Ríos: Escritor, investigador y director del programa radiofónico Informe Enigma en Radio Platja d'Aro; Pau Roig: redactor de la Revista del Baix Empordà. Publicado por primera vez en la Revista del Baix Empordà el año 2020.


Fotografía de portada: Jcomp

Fecha de creación del artículo: 3/6/2021.

Comparte el artículo

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.

Analítica

Esta web utiliza Google Analytics para recopilar información anónima tal como el número de visitantes del sitio, o las páginas más populares.

Dejar esta cookie activa nos permite mejorar nuestra web.