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El pulmón verde bajo el agua

Praderas de fanerógamas submarinas en retroceso en el fondo marino de la Playa de Pals

Es bien visible todo lo que pasa en la tierra, cuando florece, cuando cambia, cuando deja de estar. Nos explican que los bosques por los que paseamos crean el oxígeno que respiramos y entendemos la responsabilidad de protegerlos cuando apreciamos que el verde desaparece ante nosotros. Nos muestran una imagen de hasta dónde llegaba la masa forestal y la nostalgia nos remueve.

Puedes abrir los ojos bajo el agua mientras te sumerges en el Golfo de Pals pero seguirás viendo como la arena se extiende hasta el horizonte. Y si te dijera que tus padres no vieron el mismo desierto submarino que tú?

Volvemos más atrás, a finales del Mesozoico, hace 120 millones de años. Un grupo de plantas caminaron hacia el fondo submarino de los océanos para poblarse con grandes asentamientos conocidos con los nombres de Posidonia cretacea, Achaeozostera y Thalassocharis.

A pesar de que algunas plantas fanerógamas abandonaran las costumbres de tierra firme, el medio submarino no les privó de mantener raíces, tallo, hojas y flores. Pero el nuevo medio acuático empujó las estrategias de adaptación y hoy podemos contabilizar afortunadamente la diversidad de entre cincuenta y sesenta especies de estas primitivas plantas.

Algunas de estas viven en la Costa Brava. Dentro de la Playa de Pals y el Parque Natural actualmente encontramos sumergidas praderas de posidonia, hábitat de interés comunitario prioritario, en la costa del Montgrí (a cala Montgó, cala Ferriol, la Foradada y cala Pedrosa), en las Islas Medes y zonas de el Estartit y en la playa del Racó y la Isla Roja, en Begur, y praderas de Cymodocea nodosa o grama desde el Estartit hasta la desembocadura del río Daró Viejo ante las Basses d'en Coll en paralelo a la costa. Esta pradera, atravesaba todo el golfo de Pals hasta el Racó, pero ha experimentado un grave retroceso en las últimas décadas, y casi ha desaparecido de la Zona Periférica de Protección del fondo marino del Parque Natural del Montgrí, las Islas Medes y el Bajo Ter.

Video del Parque Natural del Montgrí, las Islas Medes y el Bajo Ter
Cartografía de las praderas de Cymodocea nodosa en el Golfo de Pals. Bernat Hereu, Cristina Linares, David Díaz, Miguel Riera, Alex Rodríguez, Laura Navarro, Eneko Aspillaga, Miquel Canals, David Amblàs - Enero 2012

Pero en la Playa de Pals deberás imaginar tu mismo praderas submarinas inmensas, haces de hojas peinando tus inmersiones junto a una gran diversidad de crustáceos, moluscos, algas, esponjas, equinodermos (erizos) y peces nadando a tu alrededor como sargos, lubinas, doradas, serranos o escórporas. Al rompiente y en los bancos de arena al pisar descubrirás anélidos, conchas y tallarinas, pero que también han desaparecido irreversiblemente.

ABRE BIÉN LOS OJOS

Varios fenómenos están favoreciendo la regresión de las praderas de fanerógamas:

Los efectos mecánicos provenientes de los dragados marinos y la excesiva actividad pesquera, especialmente de la pesca de arrastre, de cofradías de pescadores poco concienciadas, que podrían aplicar técnicas para minimizar el impacto negativo de su actividad, como el arrastre con puertas pelágicas.

La brutalidad de estas prácticas no sólo daña los bancos de arena, las praderas, herbazales, crustáceos y moluscos del fondo marino irreversiblemente, sino que además destruye los rizomas de las fanerógamas, aumenta la movilidad de las dunas y la erosión. Aunque las praderas de fanerógamas marinas no sobrepasen en la Costa Brava los 27 o 28 m de profundidad, profundidad a la que no se efectúa pesca de arrastre, ni otras artes industriales (de cerco o palangre), muchas veces se producen malas prácticas y un acercamiento excesivo a la playa dañando las praderas.

Fragmento de video de Visionacuicola

La emisión continua de contaminantes, el excesivo vertido de materia orgánica y nutrientes provenientes del río Ter, el antiguo Daró y los arrozales aumentan la turbidez del agua en la Playa de Pals y la degradación de la calidad del agua. Las aguas contaminadas no favorecen un ambiente propicio a la vida de estas plantas que necesitan la luz del sol para realizar la fotosíntesis. Además, el mismo retroceso de las praderas hace disminuir la calidad del agua, ya que las plantas fanerógamas submarinas son responsables de la fijación de nitrógeno, la desnitrificación del medio marino, la depuración de nutrientes y la inmovilización de los metales y contaminantes, ayudando a purificar las aguas. 

El creciente tráfico marítimo y la modificación costeraLa rápida transformación que reiteradamente va absorbiendo el litoral distorsiona el equilibrio sistémico y el ritmo de su propio desarrollo natural.

El anclaje de embarcaciones. Los últimos años se ha prohibido el fondeo de embarcaciones en las praderas de posidonia de las islas Medes y las calas del Montgrí, y se han instalado boyas para las embarcaciones. El resto de zonas del golf de Pals en retroceso como la pradera de gramo ante la Gola del Ter, Mas Pinell, las Basses d'en Coll o Radio Liberty, o las praderas de posidonia en la playa del Grau, todavía están desprotegidas. en este enlace puede encontrar un manual de buenas prácticas.

La competencia de algas tropicales liberadas accidentalmente en el Mediterráneo. En són un exemple la Caulerpa taxifolia o la Caulerpa cylindracea, que alteran el delicado ecosistema de las praderas de grama y posidonia.

El calentamiento global. Se están observando varias modificaciones preocupantes durante la floración de la planta y todo indica que el aumento de la temperatura es su origen.

La periodicidad más grande y la virulencia de los temporales. La dificultad de mantener la integridad durante un episodio violento como el temporal Gloria (del 15 al 25 de enero de 2020) en la playa de Pals es dramática. Habitualmente la agresión tiene un efecto importante. Precisamente las praderas protegen la costa de los temporales, y controlan la erosión y la sedimentación en el fondo submarino.

Efectos del temporal Gloria en la zona de la playa entre l'Estartit y Pals. Este año hemos visto la tendencia a temporales cada vez más frecuentes, violentos y devastadores en enero y en abril, capaces de movilizar toneladas de arena, nutrientes y sedimentos que sólo podemos detener con la vegetación dunar, pinares sobre dunas y praderas submarinas. Las praderas en los fondos marinos contrarrestan el movimiento de sedimentos provocado por corrientes costeras, debilitan la fuerza de las olas y reducen la erosión de la costa, especialmente respecto a las tormentas del otoño y el invierno.
Durante el temporal Gloria se tuvo que retirar una importante masa forestal de pino blanco que se había dañado peligrosamente en la zona del Golfo de Pals. Recordemos que los pinos ayudan a fijar las dunas y sin ellos la erosión del litoral se prevé aún más intensa.
Efectos de un temporal entre el 21 y el 22 de abril de 2020 en la zona de playa entre l'Estartit y Pals. Actualmente no existe aún una cartografía bionómica del litoral sumergido de la Playa de Pals completa o actualizada, y mucho menos de su evolución o del retroceso de los ecosistemas de praderas fanerógamas, una herramienta básica para evitar su desaparición. Se desconocen los efectos negativos que estos temporales tienen sobre estos hábitats invisibles.

LAS PRADERAS SUBMARINAS NOS DAN

Cada organismo tiene un papel fundamental forjado a lo largo de miles de años dentro del ecosistema al que pertenece, y cuando éste desaparece, el gran entramado se adapta para seguir respirando. Descubre a continuación las cualidades excepcionales de las praderas fanerógamas y como contribuyen al equilibrio de lo que pasa, tan bajo como sobre el nivel de mar por extraño que pueda parecer:

Una pradera de plantas fanerógamas submarinas libera hasta 20 litros de oxígeno por día y metro cuadrado, mientras absorbe el dióxido de carbono que tanto contribuye al calentamiento global.

Se considera uno de los hábitats que más contribuye para parar el calentamiento global, ya que aporta mucho más oxígeno a la atmósfera que cualquier otro hábitat terrestre, como pueden ser los bosques mediterráneos o tropicales como el Amazonas, ya que las plantas fanerógamas submarinas tienen mucha más hoja (la parte verde que hace la fotosíntesis) que tallo o tronco que cualquier otra planta o árbol.

Esta gran concentración vegetal produce biomasa para otros ecosistemas, que favorecen la vida no menos relevante del plancton vegetal submarino o fitoplancton, responsable de la mayoría de oxígeno atmosférico. La biomasa proporciona refugio y es zona de reproducción segura de muchos peces, cefalópodos, gasterópodos, equinodermos y un largo etcétera de especies marinas.

Fotografía de Pedmarfe con licencia CC BY-NC-SA 2.0

Las praderas de posidonia y de grama consolidan los fondos marinos marinos contrarrestando el movimiento de sedimentos provocado por corrientes costeras. Debilitan la fuerza de las olas y reducen la erosión de la costa, especialmente respecto a las tormentas del otoño y el invierno.

Las hojas de la posidonia viven aproximadamente un año; los tallos, más de cincuenta; pero sus rizomas pueden vivir incluso milenios. La más antigua se estima que tiene cien mil años! Conoces algún organismo o tecnología de vida tan larga que aporte todos estos beneficios?

EL DRAMA DE LA REGRESIÓN

En el Mediterráneo peninsular, hasta el 2001, se calculaba que entre el 30 y el 45% de la superficie de las praderas de posidonia había desaparecido o bien estaba en avanzado estado de deterioro. Esta planta se encuentra gravemente amenazada y está en regresión desde mediados del siglo pasado. A día de hoy todavía no existe aún una cartografía bionómica del litoral sumergido de la Playa de Pals completa o actualizada, y mucho menos de su evolución o del retroceso de los ecosistemas de praderas fanerógamas, una herramienta básica para evitar su desaparición. Sólo podemos encontrar los siguientes estudios con cartografías submarinas que puedes consultar:

Actualmente no existe aún una cartografía bionómica del litoral sumergido de la Playa de Pals completa o actualizada, y mucho menos de su evolución o del retroceso de los ecosistemas de praderas fanerógamas, una herramienta básica para evitar su desaparición. Sólo podemos encontrar los siguientes estudios con cartografías submarinas que puedes consultar:

Cartografía de las praderas de Cymodocea nodosa en el golfo de Pals – 2012

Cartografía bionómica del litoral submergido de les Islas Medes – 2011

Cartografía bionómica del litoral submergido de la costa del Montgrí – 2010

Cartografía de la posidonia a las Islas Medes de 1999

Difícilmente volveremos a ver extensiones de praderas de fanerógamas en el fondo submarino de la Playa de Pals como había hace tan sólo unas décadas, pero sí podemos contribuir a proteger las que aún quedan dispersas. Por este motivo consideramos necesario que se realice urgentemente una cartografía de la totalidad del golfo de Pals y el resto del litoral, y un seguimiento temporal a partir del cual se podrán tomar las acciones de protección oportunas.


Agradecemos la colaboración de los Amics de les Illes Formigues en la redacció d’aquest article, els quals treballen incansablement per alertar sobre la desaparició de la posidònia, la pesca fantasma, els efectes col·laterals de les arts de pesca, etc. Et recomanem seguir la seva activitat per estar al dia de tot allò que passa mar endins i no tan enllà, però que tot i fent una cabussada costa veure i sobretot d’entendre.

Fotografía de cabecera alessiodl con licencia CC BY-NC-SA 2.0

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